Uno de los agentes retenidos durante el ataque a bancos y una casa de cambios en Alto Paraná contó los momentos de tensión que vivieron frente a una banda armada con explosivos y fusiles. La Policía admite que existían alertas previas sobre un posible golpe.

Nuevos detalles continúan surgiendo tras el espectacular asalto perpetrado durante la madrugada en Santa Rita, departamento de Alto Paraná. Uno de los policías que fue retenido por los delincuentes durante el ataque reveló los momentos de tensión e impotencia que vivieron los agentes frente al despliegue de una banda fuertemente armada.

Mientras avanza la investigación, también se conoció que la Policía contaba con informes de inteligencia que advertían sobre la posibilidad de un golpe de estas características, aunque las medidas preventivas implementadas semanas atrás ya habían sido desactivadas.

“Nos acorralaron y no pudimos hacer nada”

Uno de los cuatro uniformados que fueron esposados y retenidos durante el asalto brindó su testimonio sobre lo ocurrido.

Según relató, la patrullera en la que se desplazaban fue rodeada por los delincuentes, quienes utilizaron armas de grueso calibre para neutralizar cualquier posibilidad de reacción.

“Nos acorralaron y no había más nada por hacer. Nos taparon todo y no vimos nada”, expresó el agente al recordar el momento en que quedaron bajo control de la banda.

Además, señaló que los asaltantes amenazaron con matarlos si intentaban moverse o comunicarse. De acuerdo con su relato, algunos integrantes del grupo tenían acento brasileño, mientras que otros hablaban como paraguayos.

Mientras una parte de la banda mantenía reducidos a los policías, otros integrantes ejecutaban el ataque simultáneo contra las entidades financieras. Los delincuentes utilizaron explosivos para destruir sectores de los bancos GNB y Familiar, además de ingresar a Ueno Bank y a Santa Rita Cambios.

Todo el operativo se desarrolló en aproximadamente veinte minutos y evidenció un importante nivel de planificación y coordinación.

La Policía había recibido alertas previas

El director de Policía de Alto Paraná, comisario general José Vega, confirmó que existían informes de inteligencia que advertían sobre la posibilidad de un asalto de gran magnitud en la región.

Según explicó, durante una semana se implementaron refuerzos preventivos ante la posibilidad de un ataque, aunque las informaciones no precisaban fechas ni objetivos concretos.

“Estuvimos cubriendo durante una semana, pero no pasó nada. Son informaciones sensibles que muchas veces no se concretan”, explicó el jefe policial.

Posteriormente, los operativos especiales fueron desactivados y se retomó el esquema habitual de vigilancia.

Investigan cuánto dinero fue robado

Las autoridades continúan trabajando para determinar el monto exacto sustraído durante el golpe. Las primeras hipótesis indican que los delincuentes habrían logrado acceder a las bóvedas de los bancos GNB y Familiar, donde se registraron las detonaciones más importantes.

Sin embargo, todavía se espera la evaluación oficial de los responsables de las entidades financieras para confirmar el dinero efectivamente robado.

Una fuga planificada al detalle

Tras concretar el ataque, la banda desplegó diversas maniobras para evitar ser perseguida.

Los delincuentes incendiaron vehículos en accesos estratégicos de Santa Rita y esparcieron clavos miguelito sobre rutas y caminos para bloquear el avance de las patrullas policiales.

La modalidad utilizada, sumada al uso de explosivos y al número de participantes, refuerza las sospechas de los investigadores sobre la posible participación de una organización criminal con experiencia en este tipo de operaciones.

Mientras la Fiscalía y la Policía avanzan en la identificación de los responsables, Santa Rita intenta recuperar la normalidad tras uno de los asaltos más impactantes registrados en los últimos años en Paraguay.