La molienda de soja llegó a 2,61 millones de toneladas en los primeros ocho meses de 2026, un 12% más que en igual periodo de 2025. El complejo generó además el 43% de las divisas provenientes de las exportaciones paraguayas.
La agroindustria paraguaya registró un mayor ritmo de procesamiento de soja durante 2026. Hasta agosto fueron molidas 2.607.810 toneladas, volumen que representa un crecimiento interanual del 12% y que acerca nuevamente a la industria a los niveles de procesamiento observados hace una década.
Solo durante agosto, la molienda alcanzó 373.090 toneladas, unas 33.000 toneladas más que en el mismo mes de 2025. Con este resultado, se acumularon siete meses consecutivos en los que el volumen procesado superó al registrado en igual mes del año anterior.
El desempeño abre la posibilidad de que 2026 se convierta en el mejor año para la molienda desde 2016 e incluso de que se supere el récord anual de aproximadamente 3,7 millones de toneladas registrado en 2017, siempre que el ritmo de procesamiento se mantenga durante los últimos meses del año.
Mayor uso de la capacidad instalada
El aumento de la molienda también se reflejó en el aprovechamiento de la infraestructura industrial. Hasta agosto, la utilización de la capacidad instalada llegó al 82%, dos puntos porcentuales por encima tanto del nivel registrado en julio como del correspondiente al mismo periodo de 2025.
El crecimiento estuvo acompañado por una mayor disponibilidad de materia prima y por una recuperación de los precios internacionales de algunos derivados de la soja.
En paralelo, las exportaciones del complejo soja alcanzaron US$ 3.883,79 millones hasta agosto, más de US$ 1.000 millones por encima del monto registrado en el mismo periodo del año anterior.
La cadena representa actualmente el 43% de las divisas generadas por las exportaciones paraguayas, seis puntos porcentuales más que un año atrás. Las ventas externas de aceite, harina y cascarilla de soja superaron los US$ 997 millones, con un crecimiento interanual del 20%.
El desafío de aumentar la transformación local
El desempeño del sector vuelve a poner el foco en la posibilidad de ampliar la industrialización de la soja dentro del país. El material señala que una mayor transformación local podría generar productos con mayor valor agregado en áreas como alimentos, ingredientes especializados y biocombustibles.
También plantea oportunidades de integración con otras cadenas productivas, especialmente mediante el uso de proteína vegetal en la producción animal, además de un mayor desarrollo de proveedores, servicios, tecnología y logística.
Según el análisis presentado, para avanzar en ese proceso será necesario sostener condiciones favorables para la inversión, entre ellas seguridad jurídica, reglas previsibles, infraestructura, logística competitiva, energía confiable y acceso a mercados internacionales.
Los datos acumulados hasta agosto muestran una recuperación de la molienda y un mayor peso del complejo soja dentro de las exportaciones paraguayas. Si la tendencia continúa, 2026 podría cerrar con uno de los mayores niveles de procesamiento de los últimos años.
Con información de Revista Plus