Roger Mariaca, fiscal general de Bolivia, fue aprehendido en Santa Cruz junto al fiscal departamental Alberto Zeballos en medio de una investigación que tomó impulso tras las declaraciones de Sebastián Marset. El narcotraficante uruguayo, ampliamente conocido en Paraguay por el caso A Ultranza, afirmó haber pagado USD 500.000 para obtener protección mientras permanecía en territorio boliviano.

El caso Sebastián Marset volvió a provocar un fuerte impacto institucional, esta vez en Bolivia, donde la Policía aprehendió al fiscal general del Estado, Roger Mariaca, y al fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos.

Ambos fueron interceptados en el Aeropuerto Internacional de Viru Viru, en Santa Cruz, dentro de un amplio operativo que alcanzó a fiscales, policías y exfuncionarios bolivianos.

La investigación tiene entre sus principales elementos un video registrado después de la captura de Marset, ocurrida el pasado 13 de marzo en Santa Cruz.

En ese material, el uruguayo aseguró haber pagado USD 500.000 para recibir protección y poder permanecer en Bolivia sin ser molestado. Entre las personas que mencionó aparece Mariaca, además del exministro de Gobierno Eduardo Del Castillo y el capitán Rubén Aparicio.

Las afirmaciones corresponden al relato de Marset y todavía deberán ser corroboradas mediante documentación, registros financieros, comunicaciones y otras pruebas dentro de la investigación.

Un nombre ampliamente conocido en Paraguay

El caso tiene especial repercusión para Paraguay debido a los antecedentes de Marset en el país.

El uruguayo estuvo radicado en territorio paraguayo y es señalado como una de las figuras centrales de la estructura investigada en A Ultranza, uno de los mayores operativos contra el narcotráfico y el lavado de activos desarrollados en Paraguay. También tuvo vínculos con el fútbol paraguayo y llegó a integrar el plantel del Deportivo Capiatá en 2021.

Las investigaciones paraguayas continuaron durante 2026 sobre personas de su entorno. Entre ellas se encuentra su pareja, Gianina García Troche, procesada por presunto lavado de activos provenientes del narcotráfico dentro del caso A Ultranza.

Estados Unidos ya había apuntado contra Mariaca

La detención del fiscal general boliviano se produjo pocos días después de que Estados Unidos revocara su visa y lo acusara de presunta corrupción vinculada con la facilitación de actividades relacionadas con el narcotráfico.

Mariaca rechazó esos señalamientos antes de su aprehensión. La decisión estadounidense constituye una medida administrativa y no equivale por sí misma a una condena judicial.

Las autoridades bolivianas informaron este jueves que Mariaca es investigado por presuntos delitos vinculados con organización criminal, lavado de activos y tráfico de drogas.

El operativo generó además una crisis dentro del Ministerio Público boliviano, con intervenciones policiales en dependencias fiscales de distintas ciudades y otras aprehensiones relacionadas con la investigación.

Mariaca también tenía a su cargo investigaciones sensibles dentro de Bolivia, entre ellas procesos que alcanzaban al argentino Fernando Cerimedo.

Por ahora, el expediente deberá determinar si las declaraciones realizadas por Marset cuentan con respaldo probatorio y cuál fue el eventual rol individual de cada una de las personas señaladas.


Con información de Tiempo Argentino, El Deber y ABC Color.