El país busca garantizar el abastecimiento permanente del mercado interno, reducir la dependencia de las importaciones y dar mayor estabilidad a los precios mediante el fortalecimiento de la agricultura familiar.
Paraguay avanza con una estrategia para garantizar el abastecimiento de tomate nacional durante los doce meses del año. Actualmente, más de 1,4 millones de plantas se encuentran en producción en distintas zonas del país, en un plan que apunta a estabilizar la oferta, mejorar los ingresos de los productores y reducir la volatilidad de los precios.
El objetivo es disminuir la dependencia de las importaciones y consolidar una producción más previsible de uno de los productos con mayor incidencia en la canasta básica de los paraguayos.
Un problema histórico para el mercado
Durante años, el tomate fue uno de los productos con mayores fluctuaciones de precio en Paraguay.
En épocas de baja producción local, el mercado dependió de las importaciones, principalmente desde países vecinos, mientras que en las temporadas de abundancia muchos agricultores enfrentaron dificultades para vender su producción a valores rentables.
La nueva estrategia busca romper ese ciclo mediante una planificación coordinada de las siembras a lo largo del año.
Más producción y mejor planificación
El plan contempla asistencia técnica, provisión de insumos y acompañamiento a pequeños y medianos productores de la agricultura familiar.
La idea es distribuir los períodos de siembra para evitar picos de sobreoferta o escasez y lograr un abastecimiento constante en los mercados nacionales.
Con una oferta más equilibrada, también se espera brindar mayor previsibilidad tanto a los consumidores como a los productores.
Menor presión sobre los precios
Además del impacto en el sector agrícola, las autoridades consideran que una mayor producción nacional podría contribuir a moderar las variaciones de precios de los alimentos.
Al reducir la necesidad de importar tomate, también se fortalecería la economía local, ya que el valor agregado permanecería dentro del país, beneficiando a productores, transportistas, comerciantes y otros integrantes de la cadena productiva.
El desafío de producir durante todo el año
Uno de los principales retos será sostener la producción frente a fenómenos climáticos como sequías, lluvias intensas y heladas.
Para ello, el proyecto apuesta por incorporar nuevas tecnologías de cultivo, sistemas de protección y mejores prácticas de manejo que permitan mantener la producción en las distintas estaciones.
Los próximos meses serán clave para determinar si el incremento de la superficie cultivada y la coordinación entre productores logran traducirse en un abastecimiento continuo del mercado interno.
Si el plan alcanza sus objetivos, Paraguay dará un paso importante hacia una cadena hortícola más competitiva, resiliente y con menor dependencia de las importaciones.