El despliegue policial se produjo tras alertas sobre posibles amenazas y protestas frente a la sede del organismo. La jornada también estuvo marcada por una disputa sobre la conducción del tribunal y por acusaciones cruzadas entre sus integrantes.

Importantes efectivos policiales fueron desplegados este viernes 30 de octubre frente al Tribunal Constitucional de Polonia, en Varsovia, en medio de una fuerte disputa institucional sobre la conducción del organismo y después de que se reportaran posibles amenazas contra jueces y trabajadores.

La intervención coincidió con la publicación de un comunicado en la página oficial del Tribunal en el que se informaba sobre la interrupción de las funciones del presidente del organismo, Bogdan Święczkowski, y del vicepresidente, Bartłomiej Sochański.

Según la información difundida, la decisión habría sido adoptada por Anna Korwin-Piotrowska, quien actualmente dirige los trabajos del Tribunal en reemplazo del presidente.

Poco después, en la cuenta oficial del Tribunal Constitucional en la red social X apareció otro mensaje que denunció una supuesta “toma ilegal de la página web” de la institución.

Ese comunicado sostuvo que Święczkowski continuaba siendo presidente y Sochański vicepresidente, y cuestionó además la condición de Korwin-Piotrowska como jueza del Tribunal. Los autores del mensaje calificaron las actuaciones como un supuesto “golpe de Estado”.

Fiscalía pidió el levantamiento de inmunidades

El fiscal general, Waldemar Żurek, informó que remitió al Tribunal cinco solicitudes para levantar inmunidades. Cuatro de ellas están relacionadas con Święczkowski y una con Sochański.

De acuerdo con Żurek, la documentación enviada suma 224 páginas y está acompañada por 50 tomos de actuaciones judiciales. El material fue remitido a la jueza del Tribunal con mayor antigüedad.

La Policía polaca informó además que recibió una comunicación del fiscal general solicitando reforzar la seguridad en torno al Tribunal debido a las protestas que se desarrollaban en sus inmediaciones.

También recibió un escrito de Korwin-Piotrowska en el que advertía sobre posibles amenazas contra jueces y trabajadores del organismo, así como sobre eventuales alteraciones del orden público.

Nawrocki suspendió su viaje y regresó al país

La crisis institucional también provocó la reacción del presidente polaco, Karol Nawrocki, quien se encontraba viajando hacia Dakar.

A través de la plataforma X, anunció que suspendía el viaje y regresaba a Polonia. “En un momento así el presidente tiene que estar en Polonia. Interrumpo el vuelo a Senegal. Regreso”, escribió.

El conflicto dentro del Tribunal ya venía desarrollándose por la situación de cuatro nuevos jueces, a quienes Święczkowski no permitió comenzar a dictar sentencias al cuestionar su estatus.

Los magistrados acudieron posteriormente al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que dictó una medida cautelar para evitar actuaciones que pudieran impedirles ejercer sus funciones.

La disputa involucra ahora no solo la validez de la designación de jueces, sino también las competencias de distintos órganos del Estado y la definición sobre quiénes pueden ejercer funciones dentro del Tribunal Constitucional.


Con información de Euronews.