El sismo de magnitud 7,1 golpeó el sur de Japón y provocó derrumbes, incendios, daños en rutas y cortes de energía. Los equipos de rescate concentran sus tareas en un centro comercial de Kumamoto y en una fábrica donde nueve personas permanecen desaparecidas.

El número de muertos por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el sur de Japón subió a 13, mientras los equipos de emergencia continuaban este miércoles con la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros de edificios destruidos. Uno de los principales operativos se desarrolla en un shopping de la provincia de Kumamoto, en la isla de Kyushu, donde parte de la estructura colapsó tras el movimiento sísmico.

La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, informó que los daños son extensos y comprenden derrumbes, incendios, rutas afectadas y fallas en servicios básicos. En el centro comercial ubicado en Kashima, en las afueras de la ciudad de Kumamoto, dos personas murieron después del colapso parcial del edificio, que además sufrió una explosión luego del temblor.

La empresa Aeon, responsable del complejo, sostuvo que la explosión ocurrió cuando los clientes y trabajadores ya habían sido evacuados. Hasta el momento, ocho personas fueron rescatadas del lugar, cinco de ellas con heridas. Las tareas se desarrollan con dificultades debido al deterioro de los caminos de acceso, que limita la llegada de vehículos y equipos de emergencia.

Otro de los focos de búsqueda se encuentra en una fábrica de papel de la ciudad de Yatsushiro, donde nueve personas permanecen desaparecidas. Durante el terremoto, una chimenea se derrumbó sobre las instalaciones y las autoridades intentan determinar si los trabajadores lograron abandonar el edificio antes del colapso.

Más de 9.000 personas pasaron la noche en refugios habilitados en cinco provincias afectadas. El sismo se produjo el martes a las 16.27, hora local, y alcanzó el nivel máximo de la escala japonesa Shindo, utilizada para medir la intensidad con la que los movimientos son percibidos en la superficie.

Luego del temblor principal se registraron varias réplicas y las autoridades emitieron de manera temporal una alerta de tsunami. Las imágenes difundidas por la televisión japonesa mostraron incendios, puentes parcialmente destruidos y vagones de trenes de carga volcados en distintos puntos de la región.

Los hospitales recibieron a decenas de pacientes con quemaduras, fracturas y otras lesiones provocadas por los derrumbes. Según la cadena pública NHK, al menos dos centros médicos atendieron a más de 50 personas cada uno durante las primeras horas posteriores al terremoto.

“El temblor fue muy fuerte y duró mucho tiempo. Estaba aterrorizada”, relató a la agencia AFP Chiharu Hara, de 35 años, quien se encontraba en Kumamoto por motivos laborales. Otros habitantes describieron movimientos tan intensos que les impedían mantenerse de pie.

Para reforzar las operaciones, el Ejército japonés desplegó cerca de 3.600 militares y envió 20 aeronaves destinadas a evaluar los daños y colaborar con los rescates. Más de 36.000 viviendas e instalaciones permanecían sin suministro eléctrico en la provincia de Kumamoto.

La región conserva además el recuerdo de los terremotos de 2016, que dejaron 273 muertos y más de 2.800 heridos. Japón se encuentra sobre el denominado Círculo de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del planeta.


Con información de AFP y Correio do Povo.