El candidato del Partido Liberal alcanzó el 47,31% frente al 44,83% del actual mandatario. El resultado abre una nueva campaña entre dos modelos con diferencias en economía, seguridad, Amazonía y política exterior, incluida la relación con el Mercosur.

Brasil definirá su próximo presidente en una segunda vuelta entre Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva, luego de que el candidato del Partido Liberal terminara primero en las elecciones de este domingo.

Con el 98,36% escrutado, Bolsonaro obtuvo el 47,31% de los votos, mientras que Lula alcanzó el 44,83%. Como ninguno superó el 50% de los votos válidos, ambos volverán a competir el próximo 25 de octubre.

El resultado sorprendió frente a las proyecciones previas. Bolsonaro consiguió más de 55,5 millones de votos, unos tres millones más que Lula.

El actual presidente reconoció que esperaba resolver la elección en primera vuelta y calificó el resultado como “inesperado”, aunque aseguró que mantiene la confianza en imponerse durante el balotaje.

La nueva etapa de la campaña enfrentará propuestas marcadamente diferentes.

Lula propone mantener el marco fiscal, sostener la inversión pública, ampliar programas de infraestructura y continuar políticas sociales como Bolsa Familia. Bolsonaro plantea reducir ministerios, achicar la estructura estatal, ajustar el gasto y avanzar con privatizaciones.

También existen diferencias en seguridad. Bolsonaro propone endurecer las penas, ampliar el sistema penitenciario y declarar narcoterroristas a organizaciones criminales, mientras Lula plantea una estrategia con mayor coordinación institucional, inteligencia y prevención social.

La segunda vuelta definirá además la orientación de Brasil en asuntos regionales e internacionales. El resultado tendrá incidencia sobre sus relaciones con Estados Unidos, China, Europa, el Mercosur y los BRICS.

La definición presidencial será el domingo 25 de octubre.