El Operador Nacional del Sistema Eléctrico de Brasil anunció una estrategia para preservar las reservas de agua de Itaipú y otras represas del sur, con el objetivo de compensar la menor generación esperada en el norte y nordeste por efecto de El Niño.

La Central Hidroeléctrica Itaipú volverá a ocupar un rol estratégico para el sistema energético brasileño durante el segundo semestre de 2026. Ante la intensificación prevista del fenómeno El Niño, el Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) decidió implementar una operación especial destinada a preservar las reservas de agua de la represa ubicada entre Paraguay y Brasil.

La medida forma parte del plan elaborado para enfrentar los efectos climáticos que suelen acompañar a El Niño, caracterizados por mayores precipitaciones en el sur y una disminución de las lluvias en el norte y nordeste brasileño, donde se encuentran importantes centrales hidroeléctricas como Belo Monte, Santo Antônio y Jirau.

Itaipú funcionará como una reserva energética

Según el ONS, las mejores condiciones hidrológicas registradas durante junio en las regiones Sur y Sudeste permitirán reducir temporalmente el uso de algunos embalses y conservar capacidad de generación para los meses en los que el sistema eléctrico requiera una mayor producción.

En este contexto, Itaipú tendrá un papel clave como reserva estratégica, garantizando la estabilidad del suministro energético ante posibles sequías prolongadas en otras zonas del país.

La estrategia busca aprovechar el aumento de las lluvias provocado por el paso de frentes fríos en el sur brasileño, lo que permitió mejorar las condiciones de los reservorios sin comprometer el abastecimiento.

El Niño preocupa al sector energético

Especialistas advierten que El Niño podría fortalecerse durante la segunda mitad de 2026, elevando el riesgo de una reducción significativa en la generación hidroeléctrica en varias regiones de Brasil.

Por ese motivo, las autoridades energéticas decidieron anticiparse y diseñar un esquema de operación que permita asegurar el suministro eléctrico y minimizar el impacto de las condiciones climáticas sobre la matriz energética.

La decisión también refuerza la importancia de Itaipú como una de las mayores generadoras de energía limpia del mundo y como una pieza fundamental para el abastecimiento tanto de Brasil como de Paraguay.