El entrenador de la Albirroja aseguró que necesita tiempo para “tocar tierra” antes de definir su futuro y advirtió que el próximo ciclo exigirá mucho más que una renovación de contrato.

Gustavo Alfaro evitó confirmar su continuidad al frente de la Selección de Paraguay luego de la eliminación de la Albirroja del Mundial 2026. Aunque el presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol, Robert Harrison, ya expresó su deseo de renovar el vínculo, el entrenador argentino pidió tiempo para analizar el futuro con mayor claridad.

Tras la derrota ante Francia en octavos de final, Alfaro reconoció que necesita bajar la intensidad emocional del proceso mundialista antes de tomar una decisión. “Lo que necesito es tocar tierra”, sostuvo el DT, al explicar que primero quiere estabilizarse y dejar que “la polvareda” de la eliminación se disipe.

El entrenador fue claro al advertir que una eventual continuidad no puede reducirse únicamente a la firma de un nuevo contrato. Según planteó, el crecimiento de Paraguay exige una transformación más profunda. “No alcanza con el técnico de turno, no alcanza; con la renovación de contrato no alcanza”, señaló.

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Alfaro también contó que viajará a Paraguay y luego a Argentina, donde buscará reencontrarse con su familia en Rafaela, además de visitar a sus hijas y a su nieta. Aclaró que no pretende tomarse varios meses, pero sí necesita despejar la cabeza para no asumir un nuevo ciclo sin la energía necesaria.

El DT remarcó que la vara de la Albirroja quedó más alta después de la participación mundialista. Por eso, consideró que el próximo proceso demandará más exigencia, más estructura y mayor compromiso de todo el entorno.

“Crecer genera dolor”, expresó Alfaro, al comparar el desarrollo de una selección con los cambios físicos de la infancia. En ese sentido, planteó que Paraguay debe prepararse para sostener un salto de calidad y “nivelarse para arriba”.

La definición sobre su futuro quedó abierta. Alfaro no cerró la puerta, pero dejó un mensaje concreto: para seguir, no alcanza con renovar. Paraguay deberá decidir si está dispuesto a acompañar un crecimiento más profundo y exigente.