Los africanos dieron vuelta un partido complicado en Vancouver y ganaron 3-1 por el Grupo G. Finn Surman abrió el marcador para los oceánicos, pero Mostafa Zico, Mohamed Salah y Trezeguet firmaron una victoria que quedará en la historia de los Faraones.
Egipto escribió una página histórica en la Copa del Mundo 2026. El seleccionado africano venció 3-1 a Nueva Zelanda en el BC Place de Vancouver y consiguió su primer triunfo en toda la historia de los mundiales.
El equipo dirigido por Hossam Hassan empezó abajo en el marcador, pero reaccionó con autoridad en el segundo tiempo y aprovechó los errores defensivos de Nueva Zelanda para quedarse con tres puntos fundamentales en el Grupo G.
Finn Surman puso en ventaja a los oceánicos en la primera parte. Sin embargo, Mostafa Zico empató el partido, Mohamed Salah dio vuelta el resultado y Trezeguet selló el 3-1 definitivo.

Nueva Zelanda golpeó primero con asistencia de Tim Payne
El comienzo fue favorable para Nueva Zelanda, que salió con intensidad y encontró rápido la ventaja. A los 14 minutos, Finn Surman ganó de cabeza dentro del área y marcó el 1-0 tras un tiro de esquina ejecutado por Tim Payne.
La jugada tuvo un dato de interés para el fútbol paraguayo: Payne, flamante incorporación de Olimpia, fue titular y asistió en el único gol de su selección.
Durante buena parte del primer tiempo, Nueva Zelanda manejó mejor el partido y complicó a Egipto con pelotas largas, presión alta y ataques por las bandas. El arquero Mostafa Shoubir fue clave para sostener a los Faraones en los momentos de mayor presión oceánica.
Egipto reaccionó en el segundo tiempo
El descanso cambió el partido. Egipto salió con otra decisión, empezó a encontrar a Mohamed Salah entre líneas y empujó a Nueva Zelanda contra su área.
La igualdad llegó en el segundo tiempo, cuando Mohamed Hany desbordó por la derecha y envió un centro preciso para Mostafa Zico, que apareció libre de marcas y conectó de cabeza para poner el 1-1.
El empate golpeó fuerte a Nueva Zelanda, que empezó a perder orden defensivo y dejó espacios para la velocidad egipcia.

Salah apareció y dio vuelta la historia
Pocos minutos después del empate, apareció Mohamed Salah. La figura del Liverpool se asoció con Zico dentro del área, controló con categoría y definió bajo para marcar el 2-1.
El gol de Salah terminó de cambiar el desarrollo del partido. Egipto ganó confianza, manejó mejor la pelota y encontró caminos para lastimar a una defensa neozelandesa cada vez más desordenada.
La figura egipcia no solo marcó el gol de la remontada, sino que también fue decisiva en la jugada del tercer tanto.
Trezeguet selló una victoria inolvidable
A los 81 minutos, Egipto liquidó el partido. Salah ejecutó un córner al primer palo y Trezeguet anticipó de cabeza para convertir el 3-1 definitivo.
Nueva Zelanda intentó reaccionar en el cierre, pero ya no tuvo claridad para volver a meterse en partido. Egipto, en cambio, pudo incluso ampliar la diferencia en los últimos minutos.
El pitazo final desató el festejo de los jugadores y de los hinchas egipcios presentes en Vancouver. La selección africana consiguió una victoria histórica, la primera de su vida mundialista, y quedó muy bien perfilada en la pelea por avanzar de ronda.
Egipto lidera el Grupo G
Con este triunfo, Egipto llegó a 4 puntos y quedó en lo más alto del Grupo G. En su debut había empatado 1-1 ante Bélgica, por lo que la victoria ante Nueva Zelanda lo deja con buenas chances de avanzar a la próxima fase.
Nueva Zelanda, en cambio, quedó complicada. Tras empatar 2-2 con Irán en la primera fecha, volvió a dejar escapar una ventaja y ahora deberá jugarse sus chances en la última jornada.
Egipto cerrará la fase de grupos ante Irán, mientras que Nueva Zelanda enfrentará a Bélgica en Vancouver.