Paraguay celebra este 14 de agosto el Día de la Bandera, uno de sus principales símbolos nacionales. Su característica más reconocida es que presenta escudos diferentes en cada una de sus caras, una particularidad cuyo origen histórico no está completamente esclarecido.

El historiador Herib Caballero explicó cómo surgió la actual tricolor, qué significan sus emblemas y por qué no es exacto afirmar que se trata de la única bandera del mundo con diferencias entre el anverso y el reverso.

Paraguay conmemora este 14 de agosto el Día de la Bandera, una fecha dedicada a uno de los principales símbolos de identidad nacional. La tricolor roja, blanca y azul acompaña actos oficiales, celebraciones deportivas y actividades escolares, pero detrás de su diseño existe una historia atravesada por modificaciones, interpretaciones y una particularidad que la distingue: sus dos caras llevan escudos diferentes.

Imagen de Última Hora.

En uno de sus lados aparece el sello de Hacienda, con el león, el gorro frigio y la inscripción “Paz y Justicia”. En el otro se encuentran la palma, el olivo y una estrella en el centro, acompañados por la inscripción “República del Paraguay”. Esa diferencia entre ambas caras suele ser presentada como una característica única en el mundo, aunque el historiador Herib Caballero advierte que la afirmación requiere algunos matices.

El especialista explicó que existen otras banderas nacionales con particularidades entre un lado y otro. Arabia Saudita, por ejemplo, presenta una inscripción que debe poder leerse correctamente desde ambas caras y una espada cuya orientación debe conservarse. Moldavia, por su parte, utiliza el mismo escudo en ambos lados, pero con una orientación diferente.

En Paraguay, sin embargo, la singularidad radica en la presencia de dos emblemas distintos. El origen exacto de esa característica no está completamente documentado. Caballero recordó que la ley de 1842 que estableció los símbolos nacionales no explica con claridad por qué se adoptó esa configuración.

Una de las hipótesis se remonta al 15 de agosto de 1812. Según una referencia contenida en el Diario de sucesos memorables, obra cuyo autor no pudo ser establecido con precisión, durante el izamiento de una bandera con los colores rojo, blanco y azul se mencionó que de un lado “estaban las armas del rey” y del otro “el escudo de la ciudad”.

“Puede ser que se remonte a eso, pero no hay nada cierto ni tenemos muy claro por qué fue así”, señaló Caballero. La configuración de los símbolos incorporados posteriormente responde, de acuerdo con el historiador, a elementos ampliamente utilizados dentro de la tradición occidental.

“El gorro frigio es el símbolo de la libertad; el león, de la bravura; la palma y el olivo se remite a la gloria. Vienen de la época clásica, son simbologías típicas de la tradición occidental”, explicó.

La legislación que estableció formalmente los símbolos nacionales data de 1842 y fue sancionada por el Congreso General Extraordinario, presidido por los entonces cónsules Carlos Antonio López y Mariano Roque Alonso. Posteriormente, esos símbolos fueron ratificados por la Constitución Nacional.

Bandera y pabellón no son exactamente lo mismo

Caballero también señaló una diferencia que suele pasar inadvertida entre los términos bandera y pabellón. El pabellón corresponde al uso oficial y está reglamentado mediante decreto, con dimensiones y características específicas, incluidos los escudos.

“El pabellón está reglamentado por decreto y es el uso oficial; la bandera podemos usarla los que no tenemos un cargo oficial, cuando nos vamos a la cancha, todo lo demás, no tiene que tener los escudos”, detalló.

De esta manera, la bandera utilizada cotidianamente por los ciudadanos no necesariamente debe presentar los emblemas oficiales en ambas caras, mientras que el pabellón utilizado institucionalmente debe respetar las especificaciones establecidas.

El significado de los colores y un mito muy extendido

Otra de las interpretaciones habituales está relacionada con el significado atribuido al rojo, blanco y azul. Durante generaciones se popularizó la idea de que el rojo representa la Justicia, el blanco la Paz y el azul la Libertad.

Sin embargo, Caballero aclaró que esa asociación proviene principalmente de la canción patriótica y folclórica “¡Qué linda es mi bandera!”, de Mauricio Cardozo Ocampo, y no de una definición histórica concluyente sobre los motivos originales para elegir esos colores.

“Eso está en una canción patriótica y folclórica, pero no tiene mucho asidero”, sostuvo el historiador. Según explicó, existen varias versiones acerca de las razones por las que se adoptó la combinación cromática de la bandera paraguaya y no hay una única interpretación histórica establecida.

La celebración del Día de la Bandera también está vinculada con aquel izamiento del 15 de agosto de 1812. Con el paso del tiempo, las autoridades resolvieron separar ambas conmemoraciones y, desde 1913, la fecha dedicada a la bandera quedó establecida el 14 de agosto para evitar que coincidiera con el aniversario de la Fundación de Asunción.

Más de dos siglos después de aquellas primeras enseñas, la bandera paraguaya mantiene su lugar central como símbolo nacional y conserva una historia en la que conviven normas oficiales, tradiciones y aspectos cuyo origen todavía continúa abierto al análisis de los historiadores.


Con información de Última Hora.