La senadora paraguaya Celeste Amarilla negó ser racista, defendió sus publicaciones contra Kylian Mbappé y cuestionó la reacción del Gobierno paraguayo tras la polémica con Francia.

Celeste Amarilla negó este martes ser racista y volvió a defender sus publicaciones contra Kylian Mbappé, en declaraciones a ABC Cardinal, después de la polémica que llegó a los gobiernos de Paraguay y Francia.

La senadora paraguaya sostuvo que sus expresiones contra el capitán de Francia forman parte del “lenguaje de la calle, del pueblo, del fútbol”. También dijo que todavía no descarta iniciar una querella contra el futbolista por “violencia de género” y “violencia política”.

La controversia comenzó después del partido del sábado entre Francia y Paraguay, por los octavos de final del Mundial 2026. Durante ese encuentro, Mbappé fue señalado por la legisladora por algunas actitudes dentro y fuera de la cancha.

Amarilla publicó en redes sociales insultos de contenido racista contra el futbolista francés. La reacción de Mbappé llegó también por redes, donde calificó a la senadora como una “mujer despreciable” e “indigna de su cargo”.

En su mensaje, el jugador afirmó que, por “su inconsciencia y su racismo sin complejos”, el mundo había dejado de hablar del recorrido de Paraguay en el Mundial para enfocarse en una dirigente que, según él, ofrecía “la peor imagen posible de su país”.

La situación tuvo repercusión diplomática. El presidente francés Emmanuel Macron expresó su respaldo al capitán de los Bleus, mientras que el Gobierno paraguayo repudió las expresiones de la senadora a través del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Celeste Amarilla rechazó esa intervención oficial y acusó al Gobierno paraguayo de tener una “actitud genuflexa”. Según contó, incluso le escribió un mensaje privado al presidente Santiago Peña para decirle que no necesitaba que nadie la defendiera.

“Yo no hablé en nombre de Paraguay, no soy parte del Gobierno. ¿Qué tenían ellos que salir a defenderse de lo que yo dije? ¡Qué manera de darme importancia!”, manifestó.

La legisladora insistió en que su cruce no fue contra Francia ni contra los franceses, sino contra Mbappé. Durante la entrevista, lo calificó de “maleducado” y “atrevido”.

“Odio la injusticia, el ‘ñe’e rei’, la pelotudez, la discriminación. No odio a los franceses o a los africanos, no tengo ese racismo del que me acusan, pero hay que reivindicar el lenguaje de la calle, del pueblo, del fútbol, no hay que ser llorón”, dijo.

La senadora también se refirió a una posible reacción dentro del Congreso Nacional. Consideró improbable que prospere una sanción o un proceso de pérdida de investidura en su contra, porque sus publicaciones fueron realizadas fuera del ámbito legislativo.

“Yo tengo derechos también, el Senado no me puede conculcar mi opinión, mi palabra”, argumentó. “Tengo derecho a gritar como un barrabrava si estoy fuera del ámbito del Senado”, enfatizó.

Amarilla sostuvo además que una eventual pérdida de investidura sería un “error” del oficialismo cartista, que cuenta con mayoría en el Senado. En tono irónico, afirmó que si eso ocurre “voy a ser senadora hasta en Francia”.

Durante la entrevista, Celeste Amarilla reiteró que se arrepiente de haber usado expresiones racistas. Sin embargo, señaló que ella misma sufrió discriminación durante viajes a Europa.

“La primera vez que fui a Francia con una amiga, no pudimos entrar a ninguna de las tiendas de grandes marcas francesas, éramos pendejas morenitas que hablamos castellano”, relató. “Soy discriminada en toda Europa, me miran con asco porque soy negra”, agregó.

La senadora liberal contó que estuvo cerca de autorizar a un abogado para avanzar con una querella contra Kylian Mbappé por el mensaje que publicó en su contra.

“No solo me trató de indigna, me dijo que era una mujer despreciable indigna del cargo que ocupo. Yo le puedo querellar a Mbappé por violencia contra la mujer, es violencia política pura y dura”, dijo.

Para reforzar su planteo, citó dos casos conocidos de extranjeros detenidos en Paraguay. “Ojo que Paraguay ya llevó preso (al exfutbolista brasileño) Ronaldinho y (a la actriz argentina) Moria Casán”, ejemplificó.

Aunque por ahora no avanzó con la denuncia, Celeste Amarilla dejó abierta esa posibilidad. “No es una amenaza, no sé si voy a hacerlo, pero perfectamente puedo hacerlo”, subrayó.