La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales destacó durante la FEPY 2026 el crecimiento de la agroindustria nacional. En 2025, los productos procesados en el país llegaron a 46 destinos internacionales, fortaleciendo el posicionamiento de Paraguay como proveedor global de alimentos y derivados agrícolas.
La agroindustria paraguaya continúa consolidando su presencia en los mercados internacionales y se posiciona cada vez más como un actor estratégico dentro de las cadenas globales de suministro. Así lo destacó la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) durante su participación en la Feria Empresarial del Paraguay (FEPY 2026).
Durante una conferencia de prensa realizada en el marco del evento, representantes del sector remarcaron que Paraguay avanza en un proceso de transformación que le permite agregar valor a su producción agrícola y ampliar su participación en los mercados más exigentes del mundo.
El presidente de Cappro, Raúl Valdez, señaló que la industrialización de materias primas como la soja y otras oleaginosas representa una oportunidad clave para generar empleo, fortalecer la competitividad nacional y aumentar las exportaciones con mayor valor agregado.
Uno de los datos más destacados presentados durante la exposición fue que, durante 2025, los derivados procesados por la industria paraguaya llegaron a 46 países distribuidos en distintos continentes. El resultado refleja la creciente capacidad del sector para conectar la producción nacional con la demanda internacional de alimentos, proteínas vegetales y otros productos industriales derivados.
Valdez sostuvo que las once empresas asociadas a Cappro cumplen un rol fundamental en este proceso, al actuar como representantes de la producción paraguaya en los mercados externos y facilitar el acceso a destinos que exigen elevados estándares de calidad, trazabilidad y sostenibilidad.
Desde la entidad remarcaron que el país cuenta con condiciones favorables para continuar expandiendo su participación internacional, apoyado en una producción agrícola competitiva y en una industria con capacidad de procesamiento cada vez más desarrollada.
Además, destacaron la importancia de promover espacios de articulación entre el sector público y privado para enfrentar los desafíos que plantean la innovación tecnológica, la transición hacia modelos productivos más sostenibles y las nuevas exigencias del comercio internacional.
En ese contexto, la agroindustria paraguaya busca consolidarse no solo como exportadora de materias primas, sino también como generadora de valor agregado y proveedora confiable para los mercados globales.