Más de 170 hectáreas de cultivos hortícolas fueron afectadas por el temporal y la caída de granizo en Caaguazú, con impacto sobre 675 familias. El tomate figura entre los rubros más perjudicados.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) puso en marcha un plan de contingencia para asistir a productores afectados por temporales, granizadas y tornados vinculados al fenómeno El Niño. En Caaguazú, más de 170 hectáreas de cultivos hortícolas sufrieron daños, con unas 675 familias alcanzadas.
El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, explicó que la asistencia incluirá la recuperación de los sistemas productivos dañados. “Estamos asistiendo en la reparación y reestructuración de su sistema de producción. Estamos ya entregando, pero vamos a seguir asistiendo dentro del proceso de producción, no solamente con eso y después la abandonamos”, señaló.
La ayuda está dirigida principalmente a productores de Caaguazú, aunque también se registraron afectaciones en Itapúa, San Pedro y Cordillera. El plan contempla la reconstrucción de infraestructura dañada y medidas para facilitar la continuidad de la producción.
Giménez indicó que el MAG venía trabajando desde hace cinco meses en acciones de alerta temprana y mitigación junto con gobernaciones, municipios y asociaciones. Sin embargo, afirmó que la magnitud del tornado y la granizada superó las previsiones tecnológicas y preventivas implementadas.
Tomate, locote y verdeos, entre los más afectados
El tomate aparece como uno de los cultivos más perjudicados, debido a la saturación por exceso de agua y al impacto posterior del sol intenso sobre los frutos. También se reportaron daños en plantaciones de locote, lechuga, acelga y otros verdeos.
El plan de contingencia prevé la entrega de materiales para reparar y reestructurar casetas y sistemas de producción dañados, además de insumos necesarios para el manejo de los cultivos y la continuidad del ciclo productivo.
La estrategia también contempla asistencia técnica directamente en las fincas, con el objetivo de acompañar a las familias productoras durante el proceso de recuperación y evitar el abandono de la actividad.
También habrá coordinación financiera
Entre las medidas previstas figura además la coordinación con instituciones públicas como el Banco Nacional de Fomento (BNF) y el Crédito Agrícola de Habilitación (CAH).
El objetivo es que ambas entidades tengan conocimiento de las pérdidas sufridas por los productores y puedan considerar su situación para evitar que caigan en morosidad o queden imposibilitados de cumplir con sus obligaciones financieras.
Con información de Última Hora.