La elección presidencial brasileña del 4 de octubre tendrá a Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro como los principales contendientes. Para Paraguay, el próximo gobierno deberá abordar una agenda bilateral marcada por la tarifa de Itaipú desde 2027, el peso de Brasil como destino de la maquila, las inversiones y el funcionamiento del Mercosur.
Brasil irá a las urnas este domingo 4 de octubre para elegir presidente, en una elección que también será seguida con especial atención desde Paraguay por la estrecha relación económica, energética y comercial entre ambos países.
El actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro encabezan la disputa. Si ningún candidato supera el 50% de los votos válidos, los dos más votados pasarán a una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre. Las últimas encuestas difundidas por Reuters muestran una competencia ajustada en los escenarios de eventual balotaje.
Uno de los principales asuntos para Paraguay será Itaipú. La tarifa de la binacional fue fijada en US$ 19,28 por kW-mes para los ejercicios 2024, 2025 y 2026, por lo que el próximo gobierno brasileño participará de la definición de las condiciones que regirán desde 2027.
El entendimiento alcanzado entre ambos países en 2024 establece además que, después de 2026, la tarifa deberá reflejar el costo de operación de la entidad según el Anexo C y contempla la posibilidad de que Paraguay comercialice en el mercado brasileño la energía que le corresponde y no consume.
La relación con Brasil también resulta central para la industria maquiladora paraguaya. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones bajo este régimen alcanzaron US$ 717 millones, un crecimiento del 25%. Brasil concentró el 62% de esos envíos y se mantuvo ampliamente como el principal mercado para los productos fabricados bajo maquila.
La importancia brasileña también se observa en las inversiones. La Cámara de Comercio Paraguay Brasil informó que Brasil se mantenía al inicio de 2026 como principal origen de inversión extranjera directa en Paraguay, con proyectos en comercio, servicios, agroindustria y manufactura. Entre las nuevas inversiones aparecen empresas brasileñas que eligieron al país para instalar plantas productivas bajo esquemas como la maquila.
Alto Paraná tiene un papel particularmente relevante en ese vínculo. De las 324 maquiladoras registradas en Paraguay, 160 están instaladas en ese departamento, mientras que cerca del 90% de las consultas empresariales recibidas por la Gobernación provienen de Brasil, según datos difundidos por la Cámara de Comercio Paraguay Brasil.
Las diferencias entre Lula y Bolsonaro también alcanzan la política económica. El equipo de Lula plantea un ajuste fiscal gradual con preservación de programas sociales, mientras que los asesores de Bolsonaro proponen una reducción más rápida del déficit acompañada por privatizaciones, menor burocracia y alivio tributario.
Para Paraguay, una eventual modificación de impuestos y regulaciones brasileñas podría alterar a mediano plazo parte de la diferencia de costos que actualmente incentiva a determinadas empresas a producir del lado paraguayo de la frontera. El alcance concreto de cualquier efecto dependerá, sin embargo, de las políticas que finalmente adopte el próximo gobierno y de su aprobación e implementación.
También estará bajo observación la política regional y comercial de Brasil. El Mercosur continúa siendo un mercado central para la industria paraguaya: durante el primer semestre, el 78% de las exportaciones de maquila tuvo como destino países del bloque.
Más allá de quién resulte electo, el próximo gobierno brasileño tendrá por delante una agenda inmediata con Paraguay que incluye Itaipú, la integración productiva, el comercio fronterizo, las inversiones y las reglas que condicionan a uno de los principales mercados para la producción nacional.
Con información de Reuters, Ministerio de Industria y Comercio de Paraguay, Itaipú Binacional y Cámara de Comercio Paraguay Brasil.