La propuesta avanzó en la Cámara Alta brasileña a diez días de la segunda vuelta presidencial. El presidente del Senado, Davi Alcolumbre, tuvo un papel clave en el tratamiento de la iniciativa.
El Senado de Brasil aprobó una propuesta para reducir la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, en medio de la campaña hacia la segunda vuelta presidencial que disputarán Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
Bolsonaro respaldó finalmente la iniciativa y dio libertad de acción a su bloque, aunque no estuvo presente durante la votación. En una primera instancia había expresado su oposición al proyecto con el argumento de que “cada trabajador tiene que decidir la cantidad de horas que quiere trabajar”.
Uno de los actores centrales en la aprobación fue el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, quien destacó que la medida tendría impacto sobre “millones de personas de diferentes realidades del país”.
Alcolumbre mantiene una buena relación con Lula, situación que genera cuestionamientos dentro del bolsonarismo. Según la información publicada, sectores aliados a Bolsonaro buscan impulsar a Rogerio Marinho para la Presidencia del Senado.
Sindicatos y empresarios plantean posiciones diferentes
Los sindicatos estiman que alrededor de 22 millones de trabajadores podrían verse alcanzados por la reducción de la jornada laboral y calificaron la iniciativa como una reivindicación histórica.
Sectores empresariales y patronales, en cambio, manifestaron su rechazo. Entre ellos, la Federación de Comercio de São Paulo proyectó que la medida podría incrementar un 22% el costo de la hora trabajada y advirtió sobre una posible pérdida de hasta 1,2 millones de puestos laborales.
Desde el Partido de los Trabajadores (PT) defendieron la iniciativa y señalaron que con la medida “Brasil se sitúa así al nivel de los países más desarrollados”, mencionando como ejemplos a Finlandia, Australia, Francia, Alemania, Noruega y Países Bajos.
La agenda legislativa del Gobierno de Lula también incluye una reforma de seguridad. Según la información publicada, una de las medidas contempladas sería reducir de 18 a 16 años la edad de imputabilidad penal, un planteamiento que también ha sido sostenido por el bolsonarismo.
Con información de La Política Online.