Un grupo de hombres fuertemente armados irrumpió en un puesto policial de la colonia Naranjito, en Ybyrarobaná. Las autoridades investigan el hecho y aún no identificaron a los responsables.
Un ataque armado contra un puesto policial en la colonia Naranjito, distrito de Ybyrarobaná, departamento de Canindeyú, dejó como saldo dos policías y un funcionario civil fallecidos, además de un agente gravemente herido. Las autoridades mantienen abierta la investigación y, por el momento, no identificaron a los responsables.
El hecho ocurrió cerca de las 23:00 del martes, cuando un grupo de hombres armados irrumpió en la sede policial ubicada sobre la ruta PY03, a unos 60 kilómetros de Curuguaty. De acuerdo con los primeros informes, los atacantes llegaron desde una zona boscosa cercana y sorprendieron al personal que se encontraba de guardia.
Las víctimas fatales fueron identificadas como los suboficiales Herminio Ojeda y Atilio Martínez, además del funcionario civil Yosimar Píris, quien se desempeñaba como secretario en el puesto policial. Otro uniformado resultó herido y fue trasladado inicialmente al Hospital Distrital de Curuguaty. Posteriormente fue derivado al Hospital de Policía Rigoberto Caballero, en Asunción, donde permanece internado en estado estable. Un cuarto agente logró salir ileso.
Tras el ataque, los agresores incendiaron parte de la sede policial, una patrullera y varios vehículos particulares utilizando artefactos incendiarios. En el lugar fueron halladas vainillas de escopeta y de fusiles calibre 5.56 y 7.62, mientras que, según las primeras investigaciones, también fueron sustraídas armas pertenecientes a la dependencia policial.
El comandante de la Policía Nacional, comisario César Silguero, sostuvo que el atentado fue ejecutado por un grupo organizado, aunque aclaró que aún no fue posible determinar qué organización estuvo detrás del hecho. El fiscal Óscar Paredes indicó que los testimonios preliminares señalan que los atacantes hablaban en guaraní y confirmó que continúan las tareas de recolección de evidencias.
Por su parte, el ministro de Defensa, Óscar González, afirmó que las investigaciones se encuentran en una etapa inicial y señaló que ninguna hipótesis puede ser confirmada o descartada por el momento. Entre las líneas investigativas figuran grupos criminales que operan en la zona, incluido el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) y el denominado Clan Macho, aunque las autoridades insistieron en que todavía no existen elementos para atribuir el ataque a una organización específica.
Tras el atentado, la Policía Nacional y las Fuerzas Militares reforzaron la seguridad en la zona y desplegaron un operativo de búsqueda para localizar a los responsables.