El vehículo, con patente paraguaya y conducido por un ciudadano de ese país, fue interceptado en la Aduana brasileña del Puente Internacional de la Amistad. En un compartimiento oculto sobre el tablero encontraron 19 cajas que aparentaban contener teléfonos celulares.
Cuando los agentes de la Receita Federal abrieron los paquetes descubrieron que en su interior solamente había barro y envoltorios plásticos. La van quedó retenida y el conductor fue liberado, aunque deberá responder a un proceso administrativo.
Una van que ingresaba desde Paraguay fue retenida por la Receita Federal de Brasil en la Aduana del Puente Internacional de la Amistad, en Foz de Iguazú, luego de que los agentes descubrieran un compartimiento oculto con 19 cajas que aparentaban contener teléfonos celulares, pero que en realidad estaban rellenas con barro y envoltorios plásticos.

El procedimiento ocurrió alrededor de las 18:00 del jueves 13. El vehículo tenía patente paraguaya y era conducido por un ciudadano de ese país cuando fue sometido a una inspección por parte de los agentes de la Aduana brasileña tras cruzar la frontera.
Durante la revisión, los funcionarios detectaron un fondo falso instalado sobre el tablero de la van. Dentro del compartimiento encontraron 19 cajas cerradas que, por su apariencia exterior, simulaban transportar teléfonos celulares. Algunas de las embalajes correspondían a modelos de smartphones, pero la sorpresa llegó cuando los agentes decidieron abrirlos.
En lugar de aparatos electrónicos, las cajas contenían únicamente barro y envoltorios plásticos utilizados para ocupar su interior. Según la información difundida por la Receita Federal, no había teléfonos celulares dentro de los paquetes encontrados en el escondite.

Ante la existencia del compartimiento oculto y las irregularidades detectadas, la van quedó retenida para la continuidad de las actuaciones. El conductor paraguayo, en cambio, fue liberado tras el procedimiento, aunque deberá responder a un proceso administrativo.
La Receita Federal informó además que formalizará una Representación Fiscal para Fines Penales, que será remitida al Ministerio Público para que analice el caso y adopte las medidas que correspondan.
Hasta el momento no pudo determinarse por qué las cajas estaban rellenas con barro ni quién realizó la maniobra. H2FOZ señaló que tampoco es posible establecer con la información disponible si un eventual comprador de los celulares había sido engañado previamente o si las embalajes fueron alterados durante otra etapa del traslado.
El caso continuará bajo análisis de las autoridades brasileñas. De acuerdo con la información difundida tras el procedimiento, las propias cajas vacías de teléfonos son consideradas mercadería y poseen valor comercial, por lo que las circunstancias de su ingreso y ocultamiento también forman parte de las actuaciones.
Con información de H2FOZ y Clickfoz.