El Ministerio de Industria y Comercio emitió la nueva reglamentación derivada de la Ley N.° 7635, que establece un nuevo esquema de mezcla obligatoria de biodiésel en el Gasoil Tipo III, fijando un rango operativo de entre 8% y 10% en volumen.
Con esta nueva reglamentación se profundiza la integración entre el sector agroindustrial y la cadena energética, impulsando el aprovechamiento de materias primas nacionales para la producción de biodiésel y fortaleciendo la generación de valor agregado dentro del país.
La medida consolida una política energética orientada a fortalecer la producción nacional de biocombustibles, reducir la dependencia de importaciones de combustibles fósiles y promover la industrialización de recursos de origen local.
Asimismo, la incorporación de una mayor proporción de biodiésel contribuye a la sustitución de importaciones de combustibles, generando un impacto positivo en la reducción de la salida de divisas y fortaleciendo el circuito económico interno mediante la reinversión de recursos en la cadena productiva nacional.
Además, el nuevo esquema brinda mayor previsibilidad al sector, generando mejores condiciones para la ampliación de la capacidad instalada y la reactivación de plantas actualmente inactivas. Con esta decisión, Paraguay avanza hacia un modelo energético más sostenible, con mayor integración industrial y un uso más eficiente de sus recursos productivos.
Impacto en el parque automotor
La Dirección General de Combustibles del Viceministerio de Comercio y Servicios del MIC, junto con el Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN) y Petropar, realizó durante 2024 ensayos técnicos con diferentes porcentajes de mezcla de biodiésel.
Las pruebas incluyeron mezclas desde 0% hasta 20% en Gasoil Tipo III, cuyos resultados confirmaron el cumplimiento de los parámetros de calidad establecidos en la normativa vigente.
Asimismo, se verificó su adecuación a la Norma Paraguaya NP 1601805/15, garantizando su calidad técnica y compatibilidad con el uso en el parque automotor nacional.
Además, se destacó el aporte del biodiésel en términos de lubricación, debido a que sus propiedades contribuyen a reducir el desgaste de componentes internos del motor, favoreciendo un mejor desempeño operativo del combustible.
Desarrollo productivo e industrial
Actualmente, Paraguay cuenta con 10 plantas habilitadas para la producción de biodiésel, con una capacidad instalada de 292.850 m³ anuales. En este contexto, el nuevo marco regulatorio busca dinamizar el sector mediante incentivos para la reactivación de plantas inactivas, la ampliación de la capacidad industrial existente y la llegada de nuevas inversiones vinculadas a la producción de biocombustibles.
A medida que el sector alcance una mayor escala productiva, se espera una mejora en los niveles de eficiencia y competitividad de la industria del biodiésel, lo que permitirá optimizar costos operativos y generar condiciones más favorables para la reducción gradual de los precios actuales.
De esta manera, la política de incorporación de biodiésel no solo representa un avance en materia energética y ambiental, sino también una oportunidad para fortalecer una industria nacional con capacidad de generar empleo, inversión y mayor valor agregado a partir de los recursos productivos del Paraguay.