El exgobernador de Central permanece internado en terapia intensiva del Hospital Nacional de Itauguá, pero comenzó a responder a órdenes y a intentar comunicarse. Mientras avanza su recuperación, la Fiscalía mantiene abiertas las hipótesis sobre el grave traumatismo que sufrió dentro de la penitenciaría.

Hugo Javier González presentó una evolución favorable en su estado de salud y comenzó a recuperar el nivel de conciencia después de varios días de permanecer sedado. El exgobernador de Central ya respira por sus propios medios, responde a estímulos verbales e incluso preguntó por su madre y otros familiares.

El director del Hospital Nacional de Itauguá, Miguel Ferreira, confirmó que González continúa en la Unidad de Terapia Intensiva, aunque destacó los avances registrados tras el retiro progresivo de la sedación.

“Signos vitales dentro de parámetros normales, buena funcionalidad cardiaca, ya responde más a los estímulos verbales. Mueve los pies, los brazos, si se le pide, abre los ojos y está empezando a intentar comunicarse ya”, explicó Ferreira.

El médico señaló que el paciente trató de hablar y que algunos de sus mensajes pudieron ser comprendidos. “Pregunta por la madre, por los familiares y se le entiende claramente”, afirmó. Debido a la traqueostomía, todavía presenta dificultades para emitir la voz y parte de la comunicación se realiza mediante lectura labial.

Ferreira pidió mantener la cautela y señaló que todavía no existe una fecha definida para abandonar terapia intensiva. De continuar la evolución favorable, sostuvo que el traslado podría producirse “lo antes posible”.

En paralelo, el Ministerio Público continúa investigando cómo Hugo Javier sufrió el grave traumatismo de cráneo dentro de la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza (UPIE). Los fiscales Luis Chamorro y Sonia Sanguinés trabajan principalmente sobre dos posibilidades: una caída accidental o una eventual agresión.

“La hipótesis más fuerte que tenemos es la caída, pero no se descarta que haya existido la posibilidad de que haya una persona que haya ejecutado una acción en concreto”, explicó Sanguinés.

Seis internos del pabellón ya declararon ante los investigadores. Según la fiscala, los testimonios fueron coincidentes y ninguno manifestó haber escuchado gritos, una pelea o pedidos de auxilio. También fueron analizadas imágenes de las cámaras de seguridad.

Uno de los testimonios corresponde al compañero de celda del exgobernador, quien declaró que se encontraba durmiendo cuando escuchó un fuerte golpe y, al encender las luces, encontró a González tendido en el sanitario.

La posibilidad de una agresión, sin embargo, no fue descartada. De acuerdo con la información disponible, los informes médicos reunidos hasta ahora no resultan concluyentes para determinar cómo se produjeron las lesiones.

La Fiscalía prevé además tomar declaración a la médica que atendió inicialmente al exgobernador en el Hospital Barrio Obrero. El siguiente paso será esperar que su recuperación permita obtener su propio testimonio sobre lo sucedido dentro de la penitenciaría.

“Con eso, Dios mediante, vamos a tener clara la historia, para saber cómo él termina con unos daños en su salud tan severos”, sostuvo Sanguinés.


Con información de OviedoPress.