La 22ª edición de la tradicional celebración gastronómica reunió este domingo a miles de visitantes en el tinglado de la parroquia Santa Catalina, en Alto Paraná.
Los organizadores prepararon 175 costillares y alrededor de 1.300 kilos de carne a la estaca, en coincidencia con el 36º aniversario de fundación del distrito, según informó ABC Color.
Más de 7.500 personas participaron este domingo de la 22ª edición de la Fiesta de la Costilla en Naranjal, una de las principales celebraciones gastronómicas y culturales de Alto Paraná. La actividad coincidió con el 36º aniversario de fundación del distrito, que se conmemora cada 26 de julio.
El evento se desarrolló en el tinglado de la parroquia Santa Catalina, donde fueron preparados 175 costillares de un promedio de 27 kilos cada uno. Amílcar Zanchettin, jefe de los asaderos, explicó que el trabajo comenzó el sábado con la recepción de la carne, la condimentación y el reposo en cámaras frigoríficas.
La cocción se inició durante la madrugada del domingo. Los primeros trabajos comenzaron alrededor de la 1:00, mientras que el fuego fue encendido cerca de las 3:40. Los costillares permanecieron durante varias horas sobre las brasas para que estuvieran listos al mediodía.

En total, se prepararon aproximadamente 5.000 kilos de costillares enteros y otros 1.300 kilos de carne a la estaca. Cada porción fue servida con mandioca, ensalada, sopa, postres y bebidas.
Para condimentar la carne se utilizaron cerca de 200 kilos de sal, 20 kilos de ajo y 10 kilos de distintas especias. En el sector dedicado exclusivamente a los costillares trabajaron unas 35 personas, muchas de ellas con más de diez años de experiencia en la organización.
La comisión adquirió 85 metros de eucalipto para alimentar el fuego. Debido a las condiciones climáticas favorables, los responsables calcularon que se utilizaron aproximadamente 60 metros para completar la cocción.
La Fiesta de la Costilla también se caracteriza por la participación de cientos de voluntarios, que colaboran en la preparación de los alimentos, la atención del público y la organización general de la jornada.
La recaudación obtenida durante el evento es destinada cada año a mejoras en instituciones educativas y religiosas de Naranjal.